El narcotráfico y la oración del Pueblo de Dios

por Miguel Angel Singh

 
 

Hay un plan en marcha con pautas muy  concretas para instalar el narcotráfico en la Argentina. Este plan contempla establecer y desarrollar las distintas fases que componen el tráfico de drogas. Esto es la siembra y cosecha de la planta de coca, el proceso de elaboración en laboratorios, la distribución en grandes volúmenes y la venta en pequeñas cantidades a los consumidores.

Este ambicioso plan contempla también, y de manera muy especial, la distribución en gran escala a Europa, y otros países  con poder adquisitivo de compra como Japón, Australia y otros más.

A fines de la década del 80 y los 90 el narcotráfico consideraba a la Argentina  en solo dos fases, el consumo interno y lugar de paso, es decir la droga, marihuana y cocaína se introducía en el país por las fronteras con Bolivia y Paraguay. Luego, parte se destinaba al consumo interno y parte se derivaba a la exportación. La droga era procedente en su mayor parte de Colombia y algo de la misma Bolivia.

Pero, lamentablemente, ya dejamos de ser un lugar de paso, ahora ya el narcotráfico se está instalando en la Argentina. Cada una de las fases indicadas anteriormente se encuentra en distinto estado de desarrollo, pero cada una ya tiene su expresión.
Cruzar las fronteras para introducir los cargamentos de droga es, bastante fácil. Se hace por tierra, y por aire.
Por tierra se efectúan utilizando vehículos con doble fondo, neumáticos rellenos o envases con un rótulo por fuera que indican agroquímicos, fertilizantes, etc.

Pero, eso no es todo, es tan fácil pasar la frontera por tierra que sencillamente lo hacen hombres a pie llevando sobre sus espaldas una bolsa con 30, o, 40 kilos de droga.

Por aire el traspaso se hace mediante aviones pequeños que aterrizan en pistas de tierra, en lugares deshabitados o grandes estancias. Hace pocos días las autoridades reconocieron que hay más de 500 de estas pistas clandestinas en nuestro país. Los controles fronterizos son muy precarios, hay muchos kilómetros de frontera donde no existe ninguna vigilancia. En cuanto a los aviones, la Argentina no dispone de radares eficaces, los que hay son muy viejos y casi ninguno funciona.
En los últimos años sucedieron dos acontecimientos internacionales que repercutieron   poderosamente para que el narcotráfico se desplazara  hacia nuestro país.
Primero, Colombia realizó una muy efectiva persecución  del narcotráfico, destruyó la organización de varios “carteles” muy importantes y eliminó a muchos “capos” o “señores” que eran jefes de esos carteles. Se puede decir que Colombia no erradicó el narcotráfico pero sí que lo tiene bastante controlado.

El otro hecho importante es el extraordinario crecimiento del narcotráfico en México, en el día de hoy el negocio es mucho más importante en este país que en Colombia.  La importancia de México en este negocio deriva de su proximidad a los EE.UU. uno de los principales consumidores del mundo. Es obvio sacar la conclusión que conviene más producir y pasar la droga a EE.UU. directamente desde México que tener que trasladarla  desde Colombia o Bolivia.

A toda esta situación externa  se suma la ineficacia, política y técnica,  de nuestra querida patria que favorece la instalación del negocio de la droga en nuestro país. La falta de controles eficaces  y alguna connivencia entre los narcos y los gobernantes de turno que miran para otro lado y no hacen nada por combatir el narcotráfico en Argentina  despertaron el interés de los narcos que pusieron los ojos en Argentina como un lugar apropiado para desarrollar su perversa actividad.

La corrupción descontrolada y el atropello de la justicia son puntos sobresalientes que explican la situación actual.

Hay acciones de gobierno que pasan desapercibidas  y a simple vista no parecerían tener que ver  con el tema de la droga, pero, si se las analiza se llega a entender que  tienen una relación extraordinaria con el asunto.
Como ejemplo menciono algunas de estas acciones de gobierno.
El año pasado, para controlar la violencia en los centros urbanos se tomó  la decisión de trasladar miles de gendarmes para colaborar con la policía en el control delictivo en las grandes ciudades. Esta medida cayó bastante bien a la mayoría de la población, lógico mucha gente  se sintió aliviada, aunque sea momentáneamente, suponiendo que la feroz ola de crímenes y robos iba a disminuir en base a esta medida.
Pero, había otra motivación subyacente  en esa decisión, fue la dejar libre las fronteras, más descuidadas aún de lo que ya estaban. Durante ese período de ausencia de la gendarmería, se hizo el transporte de materiales y equipos para la instalación de los laboratorios donde se produce la cocaína con toda facilidad.
Ahora los laboratorios ya están instalados en el país, se supone que puede haber más de mil; aunque no se sabe el número porque no se los  controla.
En otro orden de cosas se legalizó el lavado de dinero mediante los CEDIM, este mecanismo en principio,  iba a durar  solo  por unos meses,  pero se  fue renovando su   vigencia, de manera que funciona hasta hoy la resolución que permite “blanquear” dinero sin explicar su  procedencia.
Otra área  donde se extendió este plan que favorece el narcotráfico es el Poder Judicial.
El cooptar la Justicia, destituyendo jueces, persiguiendo fiscales y archivando demandas y juicios, tiene un doble objetivo, librar a los corruptos de ser juzgados, y también ubicar funcionarios  en el Poder Judicial que en complicidad con el comercio de drogas garantiza impunidad ya que no ejercen justicia verdadera.
En este marco el SEDRONAR, organismo responsable de controlar el narcotráfico, quedó sin director por más un año luego de la renuncia de su titular.
Ahora, se intenta modificar el Código Penal, con la excusa de que es “viejo”. Entre las más de 500 páginas que tiene el nuevo Código que se trata de imponer (y del que no se puede conseguir una copia para estudiarlo) se introducen frases que legalizarían el cultivo, elaboración y distribución de ciertas especies que permitiría, solapadamente, el cultivo de coca y su procesamiento.
 
En resumen los más importantes narcos de Colombia y mayormente de México se dieron cuenta de que su acción era favorecida por la política argentina. Aquí no tendrían las dificultades ni la persecución que tienen en su propios países.
Todo este plan perfectamente orquestado está en marcha y avanzando velozmente.

Lo que antecede es una somera descripción de la situación, ahora cabe preguntarnos como hijos de Dios:
¿Cuál es la actitud de la Iglesia del Señor frente a esta terrible amenaza?

El pastor Mraida en nuestro reciente retiro, entre tantas verdades valiosas dijo, señalando dos actitudes que la iglesia debe  corregir: Comodidad  y Resignación.
Es cierto que la Iglesia está trabajando, y mucho, en la salvación y restauración de muchas vidas atacadas por las adicciones, ese trabajo es duro y es loable la dedicación de tantos hermanos dedicados a esta tarea de rescate.
Pero, la situación actual va más allá de la prevención y atención de los afectados por la drogadicción, que desde luego hay que seguir haciendo.

Estamos frente a un plan diabólico astutamente orquestado que si llegara a concretar su fin, que es el de establecerse en Argentina, nuestro país sería afectado de manera tal que sería subvertido desde sus mismas raíces, alterando el orden normal de la vida, cobrándose infinidad de víctimas y llevándolo a un verdadero caos. La corrupción se multiplicará, la violencia aumentará a niveles insospechados  y el narcotráfico dominará a través de gobiernos títere que harán lo que ellos quieren. Seguro que ninguno de nosotros desea que nuestros hijos y nietos tengan que vivir en semejantes condiciones.

No hay poder humano  que trabaje por detener el cumplimiento de este plan, en especial porque quienes podrían hacerle frente en su mayoría están involucrados de alguna manera, bajo la presión del dinero o atemorizados por  amenazas, de manera que nadie va a hacer  nada por impedir que este plan se lleve a cabo.

Cabe preguntarse: ¿Qué hará la Iglesia del Señor?

Estamos capacitados por el Espíritu Santo para entender, y comprender los acontecimientos no solo por lo que se ve sino para  discernir espiritualmente sus razones.
Detrás de todo este accionar humano que utiliza hombres avaros y desalmados que no tienen escrúpulos en enriquecerse con el narcotráfico, hay huestes espirituales de maldad que con su poder y sabiduría diabólica manejan y conducen esta situación. Para tal fin utilizan a los poderosos, políticos, jueces y un enorme número de personas que son cómplices del enemigo colaborando con él. Unos por ambiciones personales y otros sin saberlo ni darse cuenta del trasfondo espiritual que hay detrás de todo esto.
Nosotros, los hijos de Dios, seríamos muy ingenuos si no llegamos a ver lo que hay detrás de todo esto, como ya dije, huestes espirituales de maldad que están operando y guiando a estos hombres, inspirándoles, dándoles esa sabiduría diabólica que tienen para llevar adelante este plan.
Como sabemos el enemigo se ocupa de hurtar, matar y destruir,

¿No vemos acaso la poderosa arma que es el narcotráfico para lograr sus fines?

Pocas cosa son tan útiles para matar y destruir vidas, hogares, familias y la sociedad toda que la drogadicción. Detrás y junto a la drogadicción están el amor al dinero, la violencia, los asesinatos, robos, secuestros y toda clase de males.

Este es un momento dramático. Dramático porque si la iglesia no ejerce su ministerio de reinado y sacerdocio no hay nada que pueda impedir el cumplimiento de este perverso plan de destrucción.

¿Qué haremos? ¿Vamos a dar lugar a la resignación? ¿Vamos a seguir en la comodidad?

El único con Poder para detener y hacer fracasar este plan es el Señor Jesucristo y la Iglesia tiene que dejar la pasividad y utilizar las armas espirituales, que son poderosas para destruir cualquier fortaleza.
Para que Dios obre Su Iglesia tiene que levantarse en fe y orar fervientemente para detener este ejército diabólico.

Es urgente, dramático, imperioso que todos nos unamos en oración para librar la batalla en los aires contra príncipes, gobernadores, huestes de maldad para que sean desbaratados sus perversos planes y sean echados fuera de nuestra nación. De allí este dramático llamado a la oración.

Ruego a todos que se adhieran al Programa de Oración Continua y dediquen media hora por semana a orar específicamente para que:

  1. Venga el Reino de Dios sobre la Argentina.
  2. Dios bendiga a las autoridades de nuestro país y tengamos paz y tranquilidad.
  3. Reprender y atar los espíritus de ira y violencia; sexo y pornografía, avaricia y especulación; rapiña.
  4. Reprender y atar los demonios que operan para instalar y desarrollar la producción de droga y el narcotráfico en la Argentina.

 
¡POR FAVOR!
VAMOS TOMAR EN SERIO ESTE LLAMADO, QUE NINGUNO DEJE DE PARTICIPAR
¡POR FAVOR!

                                                                          Miguel Angel Singh