BUSCAR A DIOS

por Rubén Lago

Mateo 7:7     Pedir, buscar y llamar a la puerta
(Lc 11.9-13; 6.31)

7"Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá. 8Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre.
9"¿Acaso alguno de ustedes sería capaz de darle a su hijo una piedra cuando le pide pan? 10¿O de darle una culebra cuando le pide un pescado? 11Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a quienes se las pidan!


¿Qué tenemos que Buscar ?

Oseas 10

12 Les dije: Siembren ustedes justicia
y recojan cosecha de amor.
Preparen la tierra para un nuevo cultivo,
porque es tiempo de buscar al Señor,
hasta que él venga y traiga
lluvia de salvación sobre ustedes.

Cómo Tenemos que Buscarlo

Deuteronomio 4

29 Pero si desde allí buscas a Jehová, tu Dios, lo hallarás, si lo buscas de todo tu corazón y de toda tu alma.

Salmo 42

1 Como ciervo sediento en busca de un río,
así, Dios mío, te busco a ti.

1 Pedro 2

2 Como niños recién nacidos, busquen con ansia la leche espiritual pura, para que por medio de ella crezcan y tengan salvación, 3 ya que han gustado la bondad del Señor.

Cuándo tenemos que Buscarlo

Isaías 55

6 "Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo,
llámenlo mientras está cerca.

2 Crónicas 22

17 Luego David ordenó a todos los jefes de Israel que ayudaran a su hijo Salomón, diciéndoles: 18 "El Señor su Dios ha estado con ustedes y les ha dado paz por todas partes, pues él ha puesto bajo mi poder a todos los habitantes del país, y este ha quedado sometido al Señor y a su pueblo. 19 Por tanto, hagan ahora el firme propósito de buscar al Señor su Dios.

2 Timoteo 3 

1 También debes saber que en los tiempos últimos vendrán días difíciles. 2 Los hombres serán egoístas, amantes del dinero, orgullosos y vanidosos. Hablarán en contra de Dios, desobedecerán a sus padres, serán ingratos y no respetarán la religión. 3 No tendrán cariño ni compasión, serán chismosos, no podrán dominar sus pasiones, serán crueles y enemigos de todo lo bueno. 4 Serán traidores y atrevidos, estarán llenos de vanidad y buscarán sus propios placeres en vez de buscar a Dios.

Colosenses 3

1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra, 3 porque habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.


Mateo 7:7

Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá.


Cuando desde nuestra mente sale la orden de buscar, todo nuestro ser se pone en movimiento. Se activa un mecanismo por el cual todos nuestros sentidos se agudizan en forma directamente proporcional al deseo en nuestra búsqueda.

Pero deberíamos saber diferenciar lo que podríamos llamar dos tipos de búsquedas:

1. La búsqueda que encierra como motivo total, solamente "el encontrar"

Creo que hoy, esta es la que tiene la mayor preferencia.
Nuestro objetivo mayor es el resultado! La importancia radica en con que rapidez "encontremos" y no detenernos en "los detalles" del aprendizaje.
El objetivo no es "buscar" sino "encontrar" Llegar lo más rápido posible la meta! Es como si en medio de un examen solamente nos preocupara conocer el resultado (casi independientemente del saber). Es el camino rápido.
Pero este tipo de búsqueda muchas veces nos lleva al "resultado equivocado"
Cuantas veces volvemos con las manos vacías.... de algún lugar porque rápidamente llegamos a la conclusión de que "no había"....Cuando en realidad no nos tomamos el tiempo necesario para BUSCAR....

2. La búsqueda que nos lleva como motivo principal al aprendizaje y a desarrollar todas nuestras capacidades para llegar a un fin determinado.

Creo que esta última es la involucrada en Mateo 7: 7 Jesús nos dice:

Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá.

El verbo que corresponde a "buscar" es "zetéo", que significa no cualquier búsqueda, sino un "buscar intensamente"; se traduce también como : "esforzarse por...", "desear", "lamentar la ausencia de...". 

En cuanto a "hallar", es en el original "heurísko" (en futuro "heurésete"; la "h" suena como en inglés), que significa simplemente "encontrar", "hallar". En otro tiempo verbal, es el tan conocido "¡eureka! ( o más correctamente héureka) que en las historietas se atribuye a los inventores, y que quiere decir "¡lo encontré!".

Nuestra responsabilidad está encuadrada en la primera parte de cada afirmación, la segunda está mas allá de nuestro alcance. En realidad está en las manos de nuestro Padre!
Nuestro problema radica en que cuando Jesús nos dice que busquemos, nosotros pensamos solo en encontrar; cuando nos dice que pidamos, nosotros pensamos solo en que se nos de y que cuando se nos pide que llamemos, nosotros inmediatamente pensamos solo en que se nos abra.
Si leemos detenidamente lo que sigue en este pasaje nos ilustrará:


9"¿Acaso alguno de ustedes sería capaz de darle a su hijo una piedra cuando le pide pan? 10¿O de darle una culebra cuando le pide un pescado? 11Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a quienes se las pidan!

Jesús nos está llevando a desarrollar "el pedir", "el buscar" y "el llamar"
La respuesta está en manos de nuestro Padre, que sabe dar buenas cosas a sus hijos.



Por lo tanto nuestra respuesta a este imperativo debe ser poner todos nuestros sentidos y tiempo al servicio de la búsqueda.

En general cuando pensamos en búsqueda, pensamos en un objeto determinado, el que al ser hallado lleva a nuestra búsqueda a su final. Pero si pensamos en un científico trabajando en un laboratorio, los hallazgos diarios (si es que los hubiera) son sólo hitos, pequeños "descansos" para luego proseguir.

Cuando nuestra búsqueda tiene como fin el conocer a Dios, ningún hallazgo puede ser más que un hito en nuestro camino. Si alguien que baja al fondo del mar en el caribe en un submarino que hace recorridos turísticos, dice ser conocedor de las profundidades del mar... nos daría que pensar... Aún teniendo en cuenta la grandeza de las profundidades del mar, si alguien las conociera a la perfección, (cosa imposible) hablamos de algo que es finito!

Dios es infinito:

Salmo 145: Salmo de alabanza; de David.

1 Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,
Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.
2 Cada día te bendeciré,
Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.
3 Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;
Y su grandeza es inescrutable.

Dios es grande e inescrutable, pero mientras vivamos nuestro deseo debe ser el de David:


Salmo 27 

8 El corazón me dice:
"Busca la presencia del Señor."
Y yo, Señor, busco tu presencia.


Volver a sección principal de "Vida devocional"

Volver a la Página Principal