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Lo más importante para este año y
los años que el Señor nos dé, es tener presente la
exhortación de Pablo en Rm. 12: 2
No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio
de la renovación de vuestro entendimiento, para que
comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y
perfecta. Conformarse es tomar la forma existente de
las corrientes de este mundo, olvidando que los discípulos
de Cristo tenemos un estilo de vida, el deber y el
privilegio de marcar la diferencia, conformándonos a la
voluntad de Dios.
Ningún periodista, sociólogo,
político o economista augura un buen año, todos lo
pronósticos, por optimistas que sean, hablan de un año
difícil para nuestro País, América Latina, y especialmente
los países llamados hasta hace muy poco del ¨primer mundo¨.
Así los mirábamos y tomábamos como ejemplo de sus nefastos
adelantos, allí fue cuando nuestras débiles economías
golpearon nuestros hogares, y tomamos como modelo su manera
de vivir ¨conformándonos¨ a imagen de ellos.
Hoy miramos asombrados los
resultados de un mundo en bancarrota económica, sin moral y
sin rumbo. Ya no se ve la seguridad económica de apenas dos
años atrás, que mostraba a los mismos como el modelo a
seguir. Hoy sólo se ven países desorientados, aplastados por
una decadencia moral jamás pensada por nuestros padres,
líderes de países fuertes que renuncian por la impotencia de
las bases de barros con que fundaron sus gobiernos. Fueron
al colmo de la desobediencia a las leyes de Dios nuestro
creador, se creyeron adelantados creando leyes como las de
divorcio, matrimonios igualitarios, aborto, leyes
garantistas para los homicidas, ladrones y toda clase de
delitos. Esto parece incomprensible pero ya fue anunciado en
la palabra de Dios, Rm. 1: 28-30
Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los
entrego a una mente reprobada, para hacer toda cosa que no
convienen, atestados de toda injusticia, fornicación,
perversidad, avaricia, maldad, llenos de envidia,
homicidios, contiendas, engaños y malignidades,
murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios,
injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males,
desobedientes a los padres. Por eso la exhortación
del Apóstol Pablo “no os conforméis a este siglo…” no
es retrógrada ni nos lleva a la anulación de nuestro
carácter, todo lo contrario, nos lleva a la plenitud de la
vida para la cual fuimos creados.
El Apóstol Santiago 1:16 dice;
Amados hermanos míos, no erréis, toda buena dadiva y todo
don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces,
en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. Él, de su
voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para
que seamos primicias de sus criaturas. Esto
representa un gran desafío para la iglesia del Señor, para
cada uno de nosotros; no pensemos tanto en lo que no tenemos
que hacer, aboquémonos para lo cual Dios nos hizo nacer
siendo las primicias del plan perfecto de Dios para todas
las naciones, para toda su creación. Mostrando matrimonios
indisolubles, familias ordenadas, llevando a nuestros hijos
por los caminos de Dios, viviendo con un estado de
satisfacción permanente por su presencia en nuestras vidas y
hogares, mostrando la piedad por medio del amor al prójimo,
mostrando un espíritu apacible, desechando la anarquía
existente. Cumplamos la gran comisión dada por Jesús en Mr.
16: 15
Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura,
anunciando el año agradable del Señor y ejerzamos nuestro
rol sacerdotal. 1Tm. 2:1-3
Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas oraciones,
peticiones, y acciones de gracias, por todos los hombres,
por los reyes y todos los que está en eminencia, para que
vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro
Salvador. Esto nos garantiza gozo y paz, mostrando el
estilo de vida que todo hombre y mujer necesita frente al
caos presente ahora y siempre.
Hasta pronto,
Osvaldo
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